Kai Metzler.
La irritación acompañada de la excitación siempre ha sido una combinación peligrosa, te impulsa a hacer cosas realmente locas, cosa que aunque me caracterizan no es algo que desee hacer en este momento, aunque la verdad — ¿para qué negarlo?— estoy loco por subir a esa puta habitación tomar a Elizabeth por la cadera girarla con brusquedad y empotrarla en la pared mientras le entierro mi polla duro y rápido.
Respiro profundo con la idea haciendo que mí jodido miembro sufra un poco más de la jodida estrangulación que le causa el pantalón que llevo puesto. Termino de beber el trago que me he servido y regreso sobre...