—Estoy seguro de que quiere verte —le expresó —. También platicar contigo.
Suspiró.
—¿Y mamá? Ella también vendrá...
—Eso creo.
—Me muero por abrazarlos. ¿Finalmente me van a perdonar? —emitió triste y Giulio le dio un beso en la frente.
—Descuida. Me gustaría quedarme otro rato contigo pero tengo que hacer cosas en la compañía y Seth no se puede encargar solo de todo.
—Está bien —se despidió con un beso en los labios.
Alexa luego d eso se encontró con Paula, quién había llegado de la secundaria, casi siempre era la misma rutina, los últimos días llegaba y se encerraba en la habitación para hacer sus pendientes, las últimas...