Con el paso del tiempo ya se había acostumbrado a llevar esa vida, le encantaba tanto seguir los pasos de su padre, pero también era su sueño y él estaba viviendo de la manera que más le gustaba y era demostrarle al mundo su talento, llevando cabo proyectos tan gigantesco para personas relevantes de igual modo lo que la hacía tenía un peso importante en la sociedad que lo consideraba unos los mejores arquitectos y para ello, él se esforzaba demasiado, era un honor ser catalogado así.
De camino al trabajo alargó la mano para encender la radio y colocar un poco de música, no le gustaba demasiado el silencio...