Por fin el turno de Laura había llegado y había sido llamada para entrar a la consulta. Rara vez iba al doctor y puede que eso también había tenido una influencia negativa en sus nervios y por esa razón no podía controlarse un poco, o encontrar esa serenidad qué tantas veces había perdido, pero últimamente se está volviendo una cosa completamente normal, adentro se encontró a un hombre más o menos que cruzaba la edad de los cuarenta años, tal vez tenía más, pero ella llegó a ese cálculo; se encontraba detrás del escritorio escribiendo algunas cosas y cuando ella apareció, él clavó los ojos en su persona.
En aquel...