Narrador.
Durante ese tiempo, la antigua diosa de los océanos, la actual diosa oscura, se dedicó a fortalecerse para enfrentarse a quien había mandado su madre y su padre, para detenerlas, casi había acabado con las diosas quintillizas de las amazonas, sólo le quedaba dos de ellas, La diosa Añanga de Brasil y la diosa Borara de Ecuador. Las grandes protectoras del reducto natural más grande de la Tierra, el Amazona.
Nereida pensaba que, con ellas muertas, y absorbidos sus poderes, ni su padre, ni su madre podrían hacer nada, esas niñitas que enviaron para detenerla estaban más que sentenciadas.
Lo que no sabía la diosa oscura, que no solo...