Elizabet.
- “¡Maldito!.”- en ese preciso momento sentí la voz de Faith en mi cabeza, a la distancia, por primera vez en mi vida, nunca me había pasado eso.
Sólo eso fue lo que me hizo reaccionar, mi hermana, mi familia sentía dolor, sentía mucho dolor, me necesitaba.
La rabia me hizo separarme de él con fuerza, e ir en busca de la persona que estaba haciendo daño a mi familia. Por un segundo vi que mi acosador, se había sorprendido con la rapidez que me solté de sus brazos, pero ahora Faith me necesitaba así que, sin mirar hacia atrás, recorrí la distancia que me separaba donde sabía que...