Después de la primera noche empecé a olvidar cualquier sentimiento, mi mente estaba llegando a un punto en dónde solamente de dedicaba a obedecer órdenes, después de estar 6 meses en la corporación de nuestro grupo solo fuimos quedando 12 chicas, ya cada vez nos amenazaban menos, pero la presión era mayor, era levantarse desde la mañana a entrenar, luego el desayuno, las duchas, más entrenamiento, el almuerzo, más entrenamiento y después de la cena a descansar, solamente podíamos socializar con nuestro propio grupo, pero nadie se atrevía a hablar sobre la corporación, en ocasiones contábamos un poco de nuestras vidas, pero al final todas teníamos algo en común, éramos...