En la habitación las chicas no paraban de hacerme preguntas.
—Has tardado demasiado —dijo Marielo.
—Pues me quieren explotar de todas las maneras posibles, me venderán como una actriz porno y así me darán fama.
—Eso es feo, las chicas que caen en esa industrias por su cuenta, luego se arrepiente, no hay privacidad.
—Al menos hoy estuve con el moreno del otro día, me hizo conocer el cielo.
—Ese es nuevo, según escuché en el comedor, lo entrenarán bien, le ponen un anillo en su pene para que no lo ande grande —aclaro Gaby.
—Debe ser doloroso, pero hoy no lo tenía, con razón la sentí más grande.
—...