Estuvimos un rato más hablando y luego las chicas comenzaron a vestirse, yo también me puse mi vestido y tome mi juguete.
Las tres chicas se fueron con una sonrisa de oreja a oreja, yo en cambio fui con mi chica a mi habitación.
—Muy bien, esto nos ha permitido tener un poco más de confianza, te haré una propuesta y quiero que la pienses bien, antes quiero que sepas que yo fui prostituta, inicié mi vida sexual de la peor manera y terminé vendida a una corporación, fue una etapa difícil, pero he podido superar, por eso se bastante de sexo y me gusta disfrutar de él.
—Nunca imaginé...