Marina golpeó la puerta, en este caso no quería charlar con ella en frente de Megan, así que salí de la habitación.
—Con que te querías quedar con Liss.
—Tu vida es riesgo para Liss, mira a Megan, postrada en esa cama, ¿Que hacían en esta ciudad?
—Tu no tienes derecho a meterte con mis hijos.
—Desde el momento que me dejaste a Liss, me diste ese derecho.
—A tiempo te la he quitado, no creas que no me tomé la molestia en investigarte, tu marido no tiene mucho, la fortuna que te dejamos se fueron en casino, el lugar donde viven es alquilado, ahora entiendo porque vivían en Nicaragua,...