Cuando por fin estuve sola, llamé a mi hombre misterioso.
—Hola, quería decirte que ya estoy en el hotel, todo bien en el viaje.
— ¿Que has hecho con tu auto, celular y tarjeta?
—He alquilado una casa y he dejado ahí el carro, junto a mi celular, he pagado un año de alquiler, la tarjeta la ando yo.
—Quiero que la cortés.
—Pero después cuesta sacar una tarjeta Nueva.
—Escoge, corta la tarjeta o te regresas.
—Obviamente escogeré cortarla.
—No hables con nadie de tu pasado, nadie sabe que has viajado, no hay registro de tu salida así que cualquier cosa andas de paseo por toda España.
—Entendido.
No...