Los cuatros estábamos agotados, en eso entra Kimberly.
— ¿Cómo van aquí?
—Pues que te ha buscado al mejor, porque nos ha partido a todas y nos dejó sin ganas de más — dije.
—A mi hasta me duele aún adentro — dijo Stefany.
—Ramón no conocía esos dotes tuyos.
Ella se acercó hacia donde estábamos nosotras, le agarro su pene y empezó a chuparlo.
—Al parecer has hecho gozar a estás zorras, ahora te toca hacer gozar a tu jefa, se que te mueres por hacerlo.
No sé de dónde saco fuerzas este hombre, pero no tardó en tenerlo parado.
—Eso me gusta, con razón has dejado quieta a...