—Dime guapo ¿Ahora dónde iremos? — dije
—Donde van ahorita, no se parece en nada a lo que están acostumbradas, pero esto lo está haciendo por seguridad.
— ¿Que tan malo puede ser el lugar?
—Es en Brasil y pueden llegar a pensar que están en la cárcel, ya que no podrán salir.
—Dime algo ¿Tu llevaste a Juan?
Hubo un silencio en ese momento.
—Como ya le he explicado, tengo que seguir trabajando para el señor Juan, de hecho fui yo quien le aviso que veníamos para acá.
—No estaba cuestionando tu lealtad, pero lo supuse porque justamente ahorita que está Juan aquí, tu también lo estés.
—Que lindo...