Estábamos viendo tele cuando en eso Stefany viene bajando.
—Buenos días bella durmiente ¿Cómo amaneciste? — pregunté.
—Con un gran dolor de cabeza — respondió ella.
—En el desayunador Alicia te ha dejado unas pastillas y también hay café.
Ella buscó las pastillas y luego se sirvió la taza de café.
—Ya no vuelvo a hacer esa locura de tomar tanto — dijo Stefany.
—Si lo hiciste una vez es muy probable que lo vuelvas a repetir, todas las personas que se embriagan dicen lo mismo, al final lo hacen una y otra vez — dijo Alicia.
—Que consolador escucha esas palabras, pero bueno, al menos la noche no estuvo...