Tal como habíamos planeado Alicia una noche se fue de fiesta, ella iba vestida muy sensual, la idea es que ella se divierta un rato y como a las 11 ella estaría de regreso, mientras tanto yo estába en mi habitación y luego ví como un vehículo se estacionó afuera de la casa.
Empecé a calentar agua caliente, ya cuando la tenía lista, me puse una bata, agarré una taza y salí a la calle, ví como se hacían señas que yo me acercaba, les golpeó la puerta.
—Hola muchachos ¿Quieren un taza de café?
Ellos se quedaron viendo, hasta que el chófer se atrevió a contestar.
—Que esto no...