—Si aceptas testificar en su contra, serás puesta en custodia protegida, nadie podrá acercarse a ti y Ciro será encerrado, sin poder llegar a ti después —les explico mi maravilloso plan. Ellos se miran nuevamente. —Si realmente quieres enmendar las cosas y regresar a nuestras vidas como dices, ¿por qué no aceptar esta oferta y librarte de Ciro, para tener la oportunidad de estar nuevamente en la vida de tus hijos? —les pregunto, mientras Carlos simplemente niega con la cabeza y se acerca a la ventana. Si rechazan esto, se acabó, no intentaré más con ellos.
—Está bien, lo haremos. Solo díganos cómo proceder —finalmente habla mi madre. Mi padre...