—Debería hablar con Carlos sobre esto, pero no puedo esperar que esté aquí solo porque chasqueé los dedos —suspiré mirando a Gris, quien me sonrió dándome una mirada.
—¿Espera, puedo hacer eso? —pregunté sorprendida, ahora tengo tanto poder.
—Eres reina, mi amor, puedes convocar a alguien y estará aquí en menos de una hora —sonríe, haciendo que mis ojos se abran de par en par. ¡¿Puedo pedir a cualquiera y estaría aquí?!
—Puedo pedirle a Josh que contacte a Enrique, quien vendrá a verte, y Carlos estará aquí pronto —dijo empezando a moverse, pero yo tomé su cabeza.
—No hay prisa, pensaba que íbamos a almorzar —sonreí, realmente con ganas...