Ahora me estaba preparando para dormir, después del día que había tenido, necesitaba descansar. Salí del baño y vi a Gris ya sentado en la cama. Sonrió abriendo los brazos. Sonreí mientras me acercaba y me metía en la cama a su lado. Nos quedamos en silencio por unos minutos.
—He pedido a Enrique que traiga a mis padres mañana. Carlos me dijo que no lo hiciera, pero no puedo ignorarlos —dije, lo que hizo que Gris me abrazara más fuerte—. ¿Vendrás conmigo? —pregunté mirando hacia él.
—Estaré a tu lado —me dijo. Sonreí y puse mi cabeza sobre su pecho.
—Mi amor, la otra noche me contabas cómo te...