—No voy a ayudarte a huir de tu compañero —ella refunfuña, respondiendo a una pregunta que ni siquiera había hecho, como sabía que lo haría.
No necesitaba su opinión en este momento, así que la bloqueo mientras sigo corriendo. No voy a mentir y decir que tenía un plan, porque en realidad no lo tenía. Salto por encima de un tronco que estaba en medio del bosque, y en el proceso siento que algo se cae de mi bolso. No tengo tiempo para detenerme a recogerlo, quién sabe dónde estará Gris y si ha podido rastrear mi olor.
—Mi amor, por favor, vuelve, podemos hablar —la voz de Gris llena...