Seve Gonzalo no quería pensar tanto, pero no podía evitarlo, como si un demonio hubiera habitado en su cuerpo, y una fuerza que ni él mismo comprendía lo impulsaba a actuar de esa manera.
Cuando el coche llegó a la entrada del Royal Garden, vio el arrogante Ferrari de Tim Louis, cuyo color rojo era deslumbrante. Lo más llamativo de la escena era que Nohemi Begas y Tim Louis estaban sentados junto a la ventana, comiendo y riendo mientras sostenían algo. Por lo que Seve pudo ver, Nohemi Begas parecía estar de buen humor.
No sabía qué le había dicho Tim Louis a Nohemi, pero la vio bajar la cabeza...