Estaba embarazada, Elliot. Lo descubrí poco tiempo después.
Las palabras de Aria me atraviesan como un rayo y apenas soy consciente de que sube a al coche del hombre con el que sale mamá.
Lo perdí y no estuviste ahí para mí. Eso siempre lo voy a recordar, Si de verdad me hubieses amado, Hubieras encontrado una solución que no nos sacrificara.
—¡Aria!
Mi madre se pone en frente de mí y me mira como si no me conociera.
—Ya se ha ido —dice en tono bajo.
Nos miramos en silencio y es cuando puedo notar la vergüenza en su rostro.
—Sabía que iba a pasar, te lo dije.
—Mamá…...