Después de un viaje tranquilo. Franco nos deja en la clínica de Massimo.
El lugar es impresionante, y entiendo que el hombre es muy reconocido en su especialidad. Entiendo, porque Brisa se arriesga a la furia de Alessandro.
Me siento en la sala de espera, mientras Brisa es llevada hasta la consulta de Massimo.
Tomo una revista de medicina, y me encuentro con un reportaje en inglés sobre la labor altruista que realiza Massimo a través de su clínica, y paso el tiempo hasta que veo a Brisa caminar por el pasillo en compañía de Massimo.
El hombre lleva una bata blanca de médico.
Me pongo en pie.
—Señora, Caruso...