Mi mirada no se aparta de la puerta del quirófano mientras espero alguna noticia.
Mis manos en puño están sobre mi pantalón mientras a mi lado descansa la chaqueta de mi traje y mi camisa está manchada de sangre luego de sostener a Aria en brazos en tanto la ayuda llegaba.
En el viaje a la ambulancia tuvieron que practicarle reanimación.
Un nuevo escalofrío me atraviesa.
― ¡Elliot!
Miro a un lado para encontrar a Valeria acercándose y al ver mi estado sus ojos se ven con horror.
― ¿Dónde está? ―dice cuando llega hasta mí.
Señalo dentro porque no confío en mi voz en este momento.
― ¿Qué carajos...