Sentada frente al doctor un par de días después, observo con atención como este revisa mis exámenes luego de una revisión completa.
Junto a mí, Elliot espera conmigo las buenas nuevas y cuando al fin el doctor deja mis estudios me observa detenidamente.
―Estas de maravilla y puedo darte el alta médica.
¡Gracias, joder!
Mi mirada se encuentra con la de Elliot y puedo ver que su expresión es solemne, peor sus ojos me miran como si quisiera arrancarme la ropa aquí mismo.
Evito reírme de la situación y mantengo mi gesto serio.
― No sabe lo feliz que me hace con esa noticia ―espeto ―ahora si podre salir sin...