En la cabaña de la playa estaban los que hasta ese momento fueron sus mejores días, tanto de niñez como de adolescencia. La mayoría de sus amigos y conocidos vivían en ese sector, así que creció jugando en aquella playa.
Lo mismo sucedía con Bruno, así que, el estar en la cabaña de la playa, tenía muchos recuerdos rondando con su cabeza.
No pasó mucho tiempo para que Bruno y Violet les contaran a todos experiencias que tenían al respecto. Les mostraron a sus amigos las motos acuáticas que se guardaban en la parte de atrás de la cabaña, para que todos pudieran montarse en ellas.
Violet parecía niña pequeña,...