— Pero al final no dijiste nada de que estabas casado, porque hasta ahora es todo un misterio para tu familia.
—Si, es que el trabajo me ha tenido muy absorto y con el fastidio del abuelo con que quiere que me case para dejarme la empresa en su totalidad no he tenido cabeza para nada.
—¿En serio no quieres ir a la boda de tu hermano?
—Realmente, no, ella es toda una oportunista, como supo que conmigo no iba a obtener lo que quería fue por otro pez gordo.
— ¿Y que quería ella?
— Dinero, y no estaba dispuesto a que tomara un centavo de la empresa, asi...