[JAZMÍN]
Como siempre, él tan puntual, ocho de la noche y llama a mi puerta. Busco mi bolso y abro, verlo acelera mi corazón y no importa si lo he visto esta mañana en la oficina —¡Hola, mi amor!— Digo muy entusiasmada, lo abrazo y luego busco sus labios para besarlo y hacerle saber lo mucho que lo necesitaba.
—Hola cariño.— Responde con una leve sonrisa y sus manos se posan sobre mi cintura. —Me gusta el sabor del labial que llevas puesto.— Comenta con sus ojos negros clavados en los míos.
—Fresa.— Le respondo divertida.
—Es delicioso y mezclado con el sabor natural de tu boca es un dulce...