[SANTIAGO]
No sé muy bien cómo mantenerme tranquilo con ella tentándome de esta manera. Me hace caminar a su lado mientras escoge la lencería que comprará como si nada estuviera pasando aquí. Lo peor de todo, es que parece que lo hiciera a propósito, porque todo lo que está escogiendo sería lo que yo le escogería, con la única diferencia que lo haría para quitárselo con mis propias manos.
—Santiago... ¿Estás bien?— Me pregunta y regreso a esta realidad.
—Eh... si... ¿Qué decías?— Pregunto algo distraído.
Ella se acerca a mi oído —De acuerdo, no te torturo más, si gustas me puedes esperar afuera— Me susurra.
Sus palabras me causan...