[SANTIAGO]
La observo dormir abrazada a mí con su cabeza apoyada sobre mi pecho y los recuerdos no se detienen. Pareciera ayer que a escondidas entraba a mi cuarto para que durmiéramos juntos cada vez que se quedaba a dormir en casa. Me ponía nervioso al igual que lo estoy ahora cada vez que su cuerpo se pegaba al mío, pero ella no estaba lista para que estuviéramos juntos, y yo le había prometido esperarla, y lo hice.
Noto como sus ojos se han hinchado de tanto llorar, sus labios están más rojos que lo habitual y yo siento un deseo inmenso por besarlos, pero no lo hare, le prometí...