Con aquel ramillete en las manos, Dominieck llevando la cabeza agachada dio algunos pocos pasos y se acercó hasta la orilla del lago en completo silencio, una vez ante aquellas aguas aquel colocándose en cuclillas deposito sobre tal cuerpo sublime tales flores, en tanto que por un momento mirando como aquellas se alejaban, fijo las contemplo.
Yo por mi parte intentaba guardar por sobre todo la compostura así que mientras aquel llevaba a cabo tales actos yo me quede retirada por algunos cuantos pasos un tanto próxima al arbusto del cual Dominieck tomo el ramillete, con los brazos cruzados a nivel de mi pecho conteniéndome completamente todo rasgo de emoción....