— ¿Por qué está todo tan oscuro? ¿Dónde estoy? — me cuestiono una vez despierto ante la escasa incidencia del sonido, grito pero nadie contesta, como acto inminente observó alrededor, pero ni siquiera mi propio ser puedo distinguir ya que la oscuridad que me envuelve es completamente absoluta.
Por el miedo la desesperación viene a mi queriendo arrancarme la poco de calma que aun entre mi ser permanecía y agitada empiezo a batallar queriendo deshacerme de este mal.
Intento moverme pues quiero escapar pero no puedo, algo me ata en tanto me lo impide y me aprisiona con fuerza manteniéndome de rodillas contra el suelo mientras siento cómo mis brazos...