(Desde la perspectiva de Dominieck)
Como cual gata arisca, asustadiza y miedosa aquella chica se alejó de mí rápidamente luego de haber realizado tal evidente travesura mientras la misma guiaba su ser con algo de insistencia hasta la horilla.
Allí una vez abandono aquellas aguas mientras dirigí mi mirada hacia ella la vi como con gran interés ella se dirigió hasta un arbusto seco que no se encontraba demasiado lejos de la orilla sobre los bordes de la pequeña colina sobre la cual la casa se mantiene asentada lugar desde donde yo podía contemplarla a la perfección.
Al llegar aquella no lo dudo y sin importarle poco por no decir...