Narrador.
Elizabeth llegó a la pista de aterrizaje dónde se encontraba el avión privado de Edward, y él al verla tan hermosa sintió como su corazón empezó a latir con rapidez.
«Mi mujer está radiante» Pensó Edward admirando a Elizabeth, quien avanzaba insegura y nerviosa.
— Haré lo imposible para que te quedes a mi lado Elizabeth — comentó Edward hablando consigo mismo.
—Ya estoy aquí, por favor elimina ese video — le pidió Elizabeth a Edward sin notar que su pedido lo había molestado.
—¡Vaya, Elizabeth, así es como saludas a tu esposo!— comentó Edward con sarcasmo y sonriendo con arrogancia.
—Edward, tú y yo sabemos que entre nosotros...