Mia se miró sobre el espejo de la habitación que ocuparía para ese gran día, y eso queria pensar que seria un gran día, era lo que ella queria y por lo que habia aceptado casarse con Bruno. Se quedo por un momento asi, mientras se siguió mirando, y pensó en la posibilidad que tenia al salir corriendo. Todo estaba preparado, los invitados, la comida, la orquesta, era una fiesta sencilla pero con muchas cosas que había planeado, no podia simplemente huir por que le habia entrado pánico, tenia que ser fuerte y segura, no podia flaquear.
Tenía que reconocerlo, se veía bien, aunque sus ojos fueran dos luceros apagados...