Clara se acercó a su jefa en cuanto la miró entrar por la puerta del edificio. Todos los días era lo mismo, interceptar a su jefa antes de que esta llegara a su oficina y se sentara, era como una rutina entre ellas dos. Le había pedido que se tomara los días que ella no estuviera, pudiendo hacer el trabajo desde casa pero al parecer la chica era muy dedicada a su trabajo y jamás la dejo, eso claramente ameritaba un ahúmenlo de suelto que más adelante tendría que ver con recursos humanos. A Mia le alegraba tener una empleada tan eficiente como ella. La recibió con su ya conocido...