Las semanas fueron pasando poco a poco, Mia quería seguir con su vida, eso trataba de hacer, lo cotidiano a veces era un buen argumento, ella queria que todo pasara rápidamente, había estado hablando con algunos abogados expertos en separaciones maritales. A pesar de que no queria pensar mucho en el asunto, entendía que era una situación de la cual no podia escapar, tenia que enfrentarse a ello tarde o temprano, sino queria estar para siempre atrapada en un matrimonio sin futuro ni amor. Estaba decidida, quería el divorcio, pero todos habían coincidido en lo mismo. Bruno tenia derecho a una cierta parte de sus bienes gracias a que se...