—¿Como?... —Isabel miró a su hija atónita. ¿Ella sabía que estaba embarazada? Como era eso posible.
—No se como, pero escuche todo lo que decían. Fue extraño por que quería abrir los ojos pero no podía. —Mia las miro algo agotada, no sabía como sentirse en su corazón al saber que sus sueño en realidad no eran sueños si no vivencias. A pesar de haber dormido por tres días seguidos su cuerpo apenas se había recuperado, el dolía cada parte de su cuerpo, las heridas parecieran que fueran frescas, apenas hechas. Se sentia mal, el sentimiento del alma dolía mas que las propias heridas físicas y es que se preguntaba...