—En otros lados sí están prohibidas, pero aquí no.
—¿¡No?! — Pregunto con sorpresa e incredulidad.
Reese toma un poco de aire y me empieza a platicar que, hace mucho tiempo atrás, cuando su abuelo era el Alfa de su clan, un grupo de kitsunes se refugiaron en sus tierras, ya que tenían a varios heridos y algunos estaban siendo corrompidos por la oscuridad, así que eran muy pocos para enfrentarse a los acechadores; escuchar eso hace que mi piel se erice, no conozco mucho sobre la oscuridad y sus esbirros, pero sé que son muy peligrosos. Me cuenta que su abuelo accedió a ayudarlos, con la condición de que...