—Yo pienso lo mismo —responde Reese con una sonrisa cálida—, sé que mi deber como tu pareja es protegerte... y eso pensaba antes, ahora... no solo quiero protegerte porque sea mi deber —Se gira un poco hacia mí, sus ojos brillando con sinceridad—. Lo quiero hacer, quiero que estés bien y que nada te falte.
Su voz es suave y apasionada, y puedo sentir la emoción detrás de sus palabras. Me siento afortunada de tener a alguien como él en mi vida, alguien que me ama y se preocupa por mí de verdad.
Sus palabras son tan honestas y llenas de sentimiento que hacen que unas pequeñas lagrimas se deslicen...