Sacudo la cabeza y miro el horizonte, la luz del sol se extiende por un terreno bastante amplio, pero la señora Oscura todavía abarca mucho terreno, pero no vale la pena darle muchas vueltas al asunto, debemos enfrentarla y regresarla al abismo de donde salió, incluso yo sé que la oscuridad no es buena para este mundo y si se marchita, no habrá nada para nadie, ni siquiera para nosotros que somos sus “hijos”.
Me levanto de mi lugar, me sacudo la ropa y bajo del tejado, luego me estiro un poco y sigo a los dos enamorados de lejos, me enferma verlos y más cuando se besan, hace que...