Llegamos hasta el templo principal, a la distancia vemos a los chamanes, nos acercamos a ellos ya que tienen una mirada de angustia en sus rostros. Cuando nos ven acercándonos, nos informan que los cuervos no han aparecido y que les preocupa que decidan ignorar la llamada de Gaia, les dije que, si no venían, tendríamos que seguir adelante con este encuentro, ya que han lanzado la amenaza y no podemos hacer nada.
—Roguemos porque nuestra madre Gaia nos asista en estos momentos.
Rowan como siempre, se burla de la cobardía de los cuervos y dice que, si van a comportarse así, es mejor que no vengan, porque necesitamos gente...