Luego de un rato decidimos levantarnos y arreglarnos, Reese ha ido a ver al bebé mientras yo preparo el desayuno. Mientras cocino, escucho las risas de mi hijo provenientes del pasillo para luego escucharlos en la sala, levanto la mirada y veo que mi esposo está jugando con él.
Terminamos de desayunar y acompaño a Reese hasta la puerta para luego despedirme de él, apenas se va, Rowan entra por la puerta de la cocina y se sienta en una de las sillas del comedor, entro a la cocina y le sirvo su desayuno; es una extraña costumbre que ha adquirido, entra después de que Reese se va para desayunar...