Llego hasta mi casa y abro la puerta de forma lenta, como si me estuviera resignando a enfrentarme a la peor pelea que he tenido en mi vida, lo cual es verdad... ya que seguramente Reese va a sentir el olor de Rowan. Camino hacia la sala y veo al lobo feroz sentado en el sillón, leyendo el libro que dejé ahí, al sentir mi aroma, mira por encima de su hombro.
—¿Que hacías con el traidor?
Cierra el libro con algo de brusquedad, se levanta de su lugar y camina en mi dirección, frunciendo levemente el ceño y cruzándose de brazos.
—Fui a hablar con él de algo muy...