Estando en casa, voy a la sala y me acuesto en el sillón con mi niña. No puedo apartar la vista de ella, es tan hermosa, me recuerda mucho a su madre, sé que cuando crezca, va a hacer grandes cosas igual que sus hermanos mayores.
Desde nuestro regreso, mi esposa ha estado muy ocupada con las purificaciones, incluso ha habido días en las que regresamos muy tarde a casa, afortunadamente mi suegra nos ha ayudado con los niños, aunque Donna se mostraba reacia a tenerla cerca, parece ser que también tuvo una discrepancia con su madre con respecto a la niña.
En una de mis reuniones con los otros...