—¿Qué ha sucedo? Te noto peor que hoy en la mañana.
—Es por lo ocurrido en la junta— Se deja caer sobre la cama, talla con fuerza su cara y resopla repetidas veces. —Dumart.... se está volviendo una piedra en mi bota.
—¿Qué sucedió ahora?
Me acuesto a su lado y hago que recueste su rostro sobre mi pecho para tratar de tranquilizarlo, menos mal que eso funciona y su cuerpo se empieza a relajar poco a poco, pero sigue refunfuñando y bufando molesto.
—Ha acordado ayudarnos con el ataque a Avalos, pero ha puesto una condición clara y no piensa cambiar de opinión.
—¿Qué condición es esa?
—Ha dicho...