Apenas llego a mi casa, mi esposa me recibe como siempre, pero al ver que estoy completamente mojado, arquea una ceja y se cruza de brazos. Ella ha pensado que me he metido en algún problema, pero le he dicho que no, le dije que cuando termine de cambiarme, ella y yo tenemos de algo muy serio de qué hablar.
Mientras me cambio, las palabras del viejo rondan por mi cabeza. Sabía que nosotros también teníamos magia, pero nunca pensé que mi unión con Donna fuera a desatar esto, me alegra que volvamos a nuestras verdaderas raíces, pero eso implica cambiar todo nuestro estilo de entrenamiento y tal vez de...