—No tienes que hacerlo si no quieres— Me sonríe con dulzura Dumart.
Me siento entre la espada y la pared, no quiero hacerlo, no quiero tener nada que ver con Rowan, pero... esta podría ser una gran ventaja para nosotros y quizás en el futuro podremos sacarle provecho a este ritual, pero ahora, todo depende de mí. Me giro hacia mi esposo y nos miramos a los ojos.
—Tú decides Donna, sin importar la decisión que tomes, yo te apoyo.
Veo a Rowan y me acerco a él, durante mucho tiempo fue mi pesar, la razón de mis tristezas y el dolor que tanto me atormentaba, pero ahora... se ha...