Ambos volteamos a ver en dirección a la voz, apenas veo a Gabriel y recuerdo su chaqueta que traía en brazos, pero ahora veo que la tiene puesta; ¡Tonta! Pues la has tirado en mitad del bosque y fue él quien nos buscó, obviamente debió recuperarla cuando estaba por ahí tirada.
Sus amigos se sienten aliviados de verlo otra vez, parece que lo han estado buscando, él no se ve para anda feliz, ya que ha soltado un gruñido de disgusto, para calmar un poco las cosas, les invito a tomar asiento, ellos aceptan mi invitación, pero antes de que puedan tomar asiento, mi amiga Karla se abre paso entre...