Tres semanas después
—Necesito un minuto— dijo Natasha irrumpiendo en el área de descanso y dejándose cae a mi lado. Hacia un par de semanas que había vuelto a lo que amaba hacer, increíblemente Mark me dio la bienvenida y se sintió bien no tener que escabullirme en secreto a la oficina de mi novio ya que todos sabían de nuestra relación.
miré a mi amiga a través del espejo y pude ver su ceño fruncido, ella tenía la misma preocupación que yo. Ayer asistimos a la pequeña ceremonia donde Amatista se casó con Nikolai. Ella se veía feliz, pero él. Negué mientras acomodaba el collar de zafiros que había...