Chapter 6 ALICIA

Chapter 6 ALICIA

Pase todo el fin de semana tranquila, luego de mi episodio con el hermano de Gia, a pesar de ser un capullo monumental no puedo negar que después de este tiempo sola él es el primero que me ha gustado, pero no voy a ceder a mis instintos... ya una vez me fallaron, de seguro tiene mujeres por montones y no se involucra con nadie en serio y yo soy muy enamoradiza. Así que no, solo evítalo y listo ¿no?

Hoy comienza mi semana, tengo dos entrevistas muy importantes debido a mi promedio que es muy bueno pude recibir ofertas muy buenas... Pero la que más me interesa es la constructora "FERRASA" es una de las mejores del país y hoy tengo mi entrevista en ese lugar... salgo de la cama y me doy una ducha, busco un look sobrio y serio no quiero parecer una zorra en busca de su presa, así que me decido por un vestido entallado color plomo que me queda muy bien, zapatos y bolso louboutin negros, tomo mi abrigo y salgo de mi habitación, no me topo con Gia así que deduzco que, si no está dormida, ya salió. Salgo a toda prisa del departamento porque se me hace tarde.

⭐⭐⭐

—Buenos días. Soy Alicia López y vengo a una entrevista con el señor Dante Ferrasa—le digo a la recepcionista que me mira de una manera tosca, y a esta Barbie oxigenada ¿qué le pasa?

— Firme aquí por favor. Suba al elevador hasta el decimosexto piso —me dice muy groseramente y me entrega el gafete de visitantes con mala gana... ¡será zorra!

— Gracias querida—le digo lo más cortante posible. Pero antes de entrar al ascensor me volteo y le digo —por cierto, creo que debes tomar un taller de cómo tratar con público en general, no solo hacerles ojitos a los hombres—con eso entro en el ascensor y la dejo con los ojos como platos y roja de rabia y quizás vergüenza por como la mirar los demás, ¡BIEN! Me digo a mi misma, nose porque Gia dice que soy de carácter de temer, a mí me parece que soy normalita.

Llego al piso y me recibe una mujer no muy mayor. Debe estar alrededor de los cincuentas, me recibe con una sonrisa sincera, así que por lo menos con ella no va haber problemas.

—Buenos días, soy Alicia López, y tengo una entrevista con el arquitecto Dante Ferrasa.

—Hola Alicia, muy buenos días te estábamos esperando, yo soy begonia, la secretaria de Dante, déjame avisarle que ya estás aquí—dice tomando el teléfono.

Miro a mi alrededor y puedo ver que es de muy buen gusto, un lugar muy luminoso y agradable con buena energía. Begonia me saca de mis pensamientos.

—Querida. Dante te está esperando, pasa adelante, y suerte—me susurra esto último y puedo ver que es sincera.

Camino hacia la puerta y toco una voz me dice que pase, al hacerlo quedo impresionada por lo hermosa de la oficina, es grande, no inmensa. Es una combinación de blancos y negros muy sobrio para hacer que el lugar sea armonioso, miro la pared y me topo con cientos de reconocimientos y en un espacio extra hay premios. ¡Dios!!Esto es increíble.... Un carraspeo me trae de vuelta y al mirar me encuentro con un hombre que no pasa los treinta y cinco años, es guapo... alto, cabello castaño y ojos marrones oscuros, se levanta y puedo ver que es un hombre que cuida de su aspecto, me mira y me tiende la mano.

—Hola. Buenos días señorita López, soy Dante Ferrasa, es un gusto que haya aceptado venir a esta entrevista, tome asiento por favor— me dice amablemente.

—Gracias señor Ferrasa, para mí es un privilegio que usted tomara en cuenta mi solicitud, esta es una de las mejores constructoras de país si me permite decirle— le digo señalando el lugar de los premios y reconocimientos, él se ríe entre dientes y parece que me encuentra divertida.

—Si. Por supuesto, mi padre dejo un legado antes de retirarse y dejar a mi hermano y a mí en su lugar—esta vez me mira serio—pero créame que es duro lo que hay que trabajar para llegar a este punto, y lo duro que es mantener la reputación de esta constructora, pero bueno, no estamos para hablar de eso—me dice revisando mis papeles—veo que tiene un excelente currículo con varias actividades extracurriculares, fue la mejor de su clase, y tiene recomendaciones de sus profesores muy sorprendentes— esta vez se echa hacia atrás en su silla y me observa muy detenidamente, ¡JODER! Odio que me miren tanto, me muevo incomoda en mi silla y se inclina hacia adelante y me pregunta

—¿Por qué le gustaría trabajar para nosotros? —bueno Alicia si quieres el trabajo respira y contesta con lógica

—Señor Ferrasa. Ante todo por el prestigio que esta tiene, y porque esta constructora se inclina por las opciones ecológicas a la hora de realizar cualquier proyecto y sinceramente es una a las que más les ha funcionado ese sistema por decirlo de alguna manera, ya que sus obras son netamente ecológica y sustentables y no cae en típico estereotipo de las demás constructoras de país— le respondo sinceramente, que puedo perder, en cambio tengo mucho que ganar... vamos Alicia cálmate, relájate me digo a mi misma, levanto mi vista y él tiene una sonrisa en su rostro, eso me relaja un poco.

—Alicia. De verdad me interesa que este en nuestro equipo, uno de los arquitectos se va para Miami a trabajar en la sede que tenemos en ese lugar y hay un lugar vacante—al escucharlo creo que estoy en el cielo, no lo puedo creer. Espera. Aquí algo no me convence. Qué raro me dice mi subconsciente, tu siempre desconfiado, me reprende.

— Espere. Dígame porque así de fácil me quiere dar el empleo... digo. Soy una recién graduada. No sería más fácil contratar a alguien con más experiencia—mi subconsciente grita con megáfonos que me calle, que no debería pensar así. El señor Ferrasa parece sorprendido por mi pregunta lo que hace que me quiera dar una bofetada.

—Alicia —dice un poco molesto... ¡O Dios! perdí el trabajo antes de obtenerlo... ¡BIEN POR TI ALICIA! Me dice la conciencia... ¡CALLATE! —Es cierto que no nos falta gente para llenar ese puesto, pero yo lo veo como ganancia, disculpa que te lo diga pero tú vas a llegar hacer una excelente arquitecto y piénsalo de esta manera, yo te empleo y me aseguro de tener lo mejor de lo mejor—me mira como esperando mi reacción, pero estoy es shock el prosigue—Además. No estarás sola, vas a ser supervisada por mi hermano Sandro, que me dirá si eres buena en lo que haces y colaboraras con él en los proyectos por ahora—silencio—¿eso responde a tu pregunta? —que le puedo decir que, soy estúpida. No, eso le queda corta, suspiro y respondo.

—Lo siento de verdad. Es que me pareció muy fácil obtener el trabajo, me siento honrada que considere mis capacidades como las mejores y me encantaría trabajar para ustedes—el asiente con la cabeza y se pone de pie

—Bien. Entonces dime ¿cuándo puedes empezar? —me pregunta y no tengo que dudarlo me agrada este hombre, no me mira extraño al contrario me mira con buenos ojos como los de un hermano. Me cae bien, me pongo de pie y le tiendo la mano

—Para mi será un placer trabajar para usted y por mi mañana mismo ¿si le parece bien? —le sonrió y me sorprende riéndose un poco.

—Por fin te cambio la expresión Alicia, me tenías preocupado, y mañana es perfecto, ven. Vamos a recurso humanos para arreglar todo el papeleo y por tu credencial—salimos y nos encontramos con su secretaria que parece contenta— creo que ya conociste a Begonia, ella es mi secretaria —me dice dándole un guiño a Begoña que se ruboriza, este hombre es de temer me dice mi conciencia—Begonia ella es Alicia la nueva arquitecta que a partir de hoy es parte de nuestra familia, porque eso es lo que somos aquí.

—Eso es verdad— me dice begonia—para mi será un gusto que trabajes con nosotros, además a Dante ya le venía bien ayuda extra, al igual que al descabezado de Sandro— ríe por lo bajo y puedo ver que su relación es muy buena ella me cae bien, Dante solo le rueda los ojos

—Vamos Begonia no seas dramática, cualquiera que te oye creerá que somos un desastre, mejor vamos a recursos humanos —me despido de Begonia y con eso nos vamos a las oficinas.

Dos horas después salgo de la constructora, diciéndole hasta luego a la odiosa recepcionista que esta vez no me miro, creo que me excedí un poco con ella. No que va fui muy suave. De repente mi estómago gruñe. ¡Dios! si ni siquiera e desayunado estoy famélica así que me dirijo a Starbucks por un latte, si definitivamente necesito un café y un bocadillo, me muero de hambre, además yo soy de muy buen comer, no me gusta hacer dieta por eso me ejercito cuando puedo, camino y al entrar hay varias personas en la fila... uhh, tengo hambre mientras estoy en la fila le envió un mensaje a Gia

<Hola amiga, te tengo buenas noticias... conseguí empleo. ¿Lo celebramos? > Le pregunto

Avanzo un poco en la fila y me llega la respuesta de Gia

<Hola amiga, ¡QUE BIEN POR TI! estoy muy contenta, te lo mereces y obvio que celebramos, algo hacemos >

su respuesta me hace sonreír, que haría sin sus locuras y su alegría que desborda, mucho para mi gusto, pero es mi amiga y así la quiero. Avanzo en la fila y pido mi latte, mi bocadillo y pago, pero al darme la vuelta mi buen ánimo se evapora, ¿porque me lo tenía que encontrar hoy y aquí? ¡maldita sea! Mark Scott.

POV. MARK

Hoy ha sido un día de locos en la empresa, no he tenido un descanso y lo estoy necesitando, entre los diseñadores, las modelos y todo lo que se necesita para llevar un a cabo desfile me tienen al borde de un colapso... necesito salir de la oficina por unas horas. Así que me dirijo fuera de la oficina y avisar a mi asistente que me voy.

—Felicita. Me voy por unas horas, ¿entendido? — le digo al pasar por su escritorio, camino al ascensor, pero parece que no puedo escapar sin que pregunte antes.

—Mark ¿a qué hora vuelves? — ¡Dios! Porque no solo asiente y listo. No. Ella está en el modo cotilla.

—Voy a salir ¿te vale mi respuesta? O ¿quieres mi ubicación exacta cuando llegue a mi destino? — pregunto de una manera tosca, ella parece entender mi humor porque se ruboriza un poco y baja la cabeza.

—No señor. Es solo para dar alguna información cuando vengan a preguntar por usted—y ahora sé que me porte como un capullo, ella solo me habla de usted cuando está enojada conmigo o fui grosero de alguna manera... que borde soy por Dios, doy un suspiro de resignación.

—Felicita discúlpame, es que estoy cansado. No quería hablarte de esa manera, me perdonas—le digo con mi mejor sonrisa, se ruboriza un poco pero luego me pone los ojos en blanco, lo que hace que ría un poco, ¡BIEN! estoy perdonado pienso, felicita es una buena mujer, desde que la conozco nunca ha insinuado nada que estuviera fuera de lo profesional, ella me recuerda a Gia, la veo como una hermana y es una excelente asistente es eficiente, leal y puntual. Lo mejor de todo es que muy a menudo tiene que enfrentarse a Mónica o a otras modelos que pasan a mi oficina y no hace comentario alguno. Es decir, el mejor ejemplo de discreción... ¿puedo pedir más?

—Si Mark. No te preocupes, te entiendo—logro mejorar su estado de ánimo.

—Bien. Guarda todos los mensajes y la agenda de mañana la revisamos cuando este de regreso— con eso me dirijo al elevador.

Al cerrarse la puerta de elevador me siento más tranquilo por fin un poco de paz... al llegar al vestíbulo mi teléfono celular suena y maldigo mi mala suerte, quizás es algún problema referente al desfile. Pero al revisar veo que es algo peor porque es Mónica, NO.NO.NO. ¿Que hice para merecer esto? Esta cabreada por lo que hice el sábado, pero es que no quería estar ahí y estar pensando en otra mujer, ¿qué me pasa? Alicia siempre está en mis pensamientos, no la he visto desde la cena del viernes y aunque solo la he visto una sola vez es la primera mujer que despierta en mi cosas que no había sentido antes y eso no puede ser. No puedo sentirme así, todas las mujeres son exactamente iguales de interesadas. ¿no? Ignoro sus llamadas y me dirijo a la cafetería que está a unas cuadras de la oficina, al entrar en la cafetería me ubico en la cola y para mi sorpresa tengo delante mi a nada más y nada menos que a Alicia. ¡JESUS! Bueno. Esta es mi oportunidad para pedir disculpas, al parecer no se ha percatado de mi presencia porque está concentrada en su móvil. Pero al pagar su pedido y darse la vuelta nos encontramos de frente y puedo ver que está sorprendida, pasa por mi lado sin ni siquiera saludarme. OK. Estoy jodido, pero es lo menos que me merezco por capullo, pido mi café y la localizo sentada tomando su café en el fondo de la cafetería, por suerte no se fue, hago mi camino hacia ella

—Hola Alicia, ¿cómo estás? ¿Puedo sentarme contigo? —ella levanta la vista y me mira con una cara de póker

—No —responde. Le doy una sonrisa, pero ella no me la devuelve, decir que estoy jodido es poco.

—¿No? Está bien—le digo mientras me siento de todas formas, ella me fulmina con la mirada

—¿Qué crees que estás haciendo? te he dicho que no quiero tu compañía— me dice apretando las diente

— A ver Alicia, déjame disculparme por lo del viernes, no tuvimos un buen comienzo...

—Estoy de acuerdo, pero no me interesan tus disculpas, ahórratelas ¿sí? —me interrumpe

—Pues, para mi es importante, no quise ofenderte diciendo esas cosas acerca de que eres amiga de Gia solo por interés y de que me tenías ganas. Fui muy arrogante—nose qué mierda me pasa cuando estoy frente a esta mujer, pero no pienso con claridad, miro su rostro y ella tiene una mirada que lanza dagas.

—Sabes que sí. Eres un arrogante por creerte lo mejor de lo mejor— y acaso no lo soy digo para mí—y con respecto a que soy una interesada que busca algo de Gia déjame decirte que estas más lejos de la verdad, ella es una gran persona, una hermana para mi así que tu comentario está de más y ultimadamente no tengo porque darte explicaciones, ni aclarando nada porque tú no sabes quién soy. Tu no me conoces...—está ves soy yo el que la interrumpe

— Pero quero conocerte—pero que mierda estas diciendo ¿de verdad acabo de decir eso?... la miro y puedo ver que la deje sin palabra y tiene los ojos como platos, y yo nose que más decir hasta yo mismo me sorprendí

—Y-o.…yo no creo—respira hondo como asimilando lo que salió de mis labios— yo no creo que sea buena idea, te disculpo de verdad, pero es mejor que dejemos esto así, nos saludamos por cortesía cuando estemos delante de tus padres o de Gia pero...

— No me parece—la corto —de verdad quiero conocerte—tomo un poco de café y ella hace lo mismo y muerde su bocadillo lo que hace que me quede mirando como un estúpido sus labios, al parecer se da cuenta porque se ruboriza un poco y se aclara la garganta

—Es mejor que me vaya.

—Espera— le digo—¿Porque no salimos a cenar esta noche y hablamos?

—Imposible. Tengo planes con Gia, adiós— con eso se levanta y me deja sentado en la cafetería como un perfecto estúpido, que tiene esa condenada mujer que me atrae, al verla me vienen las palabras de Mario... busca algo real y verdadero. Acaso es Alicia eso real y verdadero que me dice Mario.

POV MARK.

Regreso a mi oficina unas horas después y le digo a felicita que no estoy para nadie sobre todo menos para Mónica, la conversación que tuve con Alicia todavía me tiene desconcertado, y si ella no quiere salir conmigo esta noche porque no ir a donde esta ella, marco el número de Gia, al tercer intento me contesta

—Hola. Pero si es mi queridísimo hermano, a que debo el honor de tu llamada—responde con un tono sarcástico.

—Hola pequeña ¿cómo estás? acaso no puedo saber de mi hermana preferida

—Soy tu única hermana Mark—ahora está riendo, lo que hace que ría con ella

—Te llamo porque quería invitarte a cenar ¿qué me dices? —le digo esperanzado... si parezco un adolecente

—mmm, no puedo, quede con Alicia para celebrar que consiguió trabajo, tenemos noche de chicas—gimo para mis adentros, pero antes de rendirme se me ocurre algo

—Bueno que tal si yo llevo la cena y le digo a Mario que me acompañe y celebramos los cuatro que me dices? — Me juego mi última carta, ella lo piensa por un rato...

—me gusta la idea — ¡SI! ¡Soy un puto genio! —los esperamos a las 8 ¿qué me dices?

—Eso ni lo pregustes hermanita—así el cielo se caiga nada va a impedir que vea a Alicia esta noche pienso— me parece perfecto llamo a Mario y nos vemos haya, adiós pequeño hasta las ocho me despido

—Adiós grandulón — su respuesta me hace sonreír. Hace tiempo que no me llamaba así, Gia siempre ha sido muy cariñosa y como es de la misma estatura de mamá es decir baja y mi padre y yo compartimos muchos rasgos entre ellos la altura, para Gia siempre he sido un grandulón, que muchas veces le saco de encima a cualquier hijo de puta que se quisiera propasar con ella o tuviera intenciones desagradables con ella al fin y al cabo en mi hermanita y debo cuidarla, lo que me lleva a Mario, será el hombre para mi hermana, bueno solo el tiempo lo dirá, tocan mi puerta y antes de que pueda hacer algo entra el Rey de Roma

—No dije que no quería ser molestado o es que no entienden mis órdenes — gruño el solo se encoje de hombros

—A mi poco me interesa que estés escondiéndote de Mónica— me guiña

—¡Y una mierda! yo no me escondo de nadie— digo

—Si claro, bueno en un rato me voy, vine para ver si no se ofrecía nada mas

—No

—Que cascarrabias eres— se burla, tengo mi venganza perfecta

—Pues este cascarrabias iba a invitarte a cenar con Gia y Alicia es su casa, pero como estas tan gracioso— le sonrió de forma irónica

—No. tranquilo solo era una broma, a qué hora en casa de Gia

—A las ocho— le digo recogiendo mis cosas para irme de la oficina

—Estaré puntual amigo mío... veras a Alicia ¿algo que quieras decirme? — ladea la cabeza con una sonrisa que no me gusta

—Hasta las ocho y deja esa cara de idiota...— me dirijo a la puerta y volteo para mirarlo— y por capullo lleva la cena tú, adiós— con eso me voy y lo dejo en el pasillo de la oficina

—Pero... pero serás cascarrabias y TACAÑO— grita cuando el elevador está cerrando las puertas lo único que logro hacer es una seña con el dedo del medio y reírme.... No sé lo que me pasa con esa mujer, pero esta noche lo descubro.

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